Desde la autopista vimos un castillo sobre una colina. No parecía un gran castillo, pero era bonito de lejos, y decidimos acercarnos. No estaba prevista la sesión. Aquel día teníamos otros planes personales, pero llevar una agenda demasiado planificada es triste y aburrido. La improvisación, la valentía, la aventura, nos enriquece. La gente vive su vida con todas las horas escritas en la cotidianidad y la rutina, y yo no comparto ese ritmo anódino.

En el maletero del coche teníamos un poco de varias cuerdas en distintos colores, rojos y rosas para ser exacto, y decidimos experimentar. Tomamos la primera salida que nos encontramos, entramos en una carretera, nos equivocamos de dirección, tuvimos que dar media vuelta y volver hacia atrás, tomamos un camino de tierra ancho bien plano, después no tan estrecho, tampoco tan plano, comenzamos a subir con unos socavones en los caminos que era mejor no meter la rueda del coche, y llegamos. Esto es la aventura.

El castillo era pequeño, relativamente por ser un castillo. ¡Ni idea de su historia! Lo importante para nosotros fue el imponente arco que se veía antes de entrar, por su pared derrumbada. Tomamos las cuerdas, vestuario al estilo camuflaje, y fuimos directos al arco. Era gigantesco. El castillo era pequeño, pero el arco era increíble para un castillo de esas reducidas dimensiones. Las cuerdas casi no abarcan el grosor. Para hacer una idea al público, cada una de aquellas cuerdas hace en torno a diez metros de largo, y una vez cruzadas por encima del arco no llegaban al suelo. Con el ángulo fotográfico abierto, captando los dos arcos consecutivos, se ve la modelo muy pequeña, mostrando claramente el considerable tamaño de esos arcos.

Decidimos hacer una suspensión fácil, al rol de prisionera medieval atada, porque el sol daba una sombra guapa reflejando la figura de Alexia en el suelo. No nos entretuvimos mucho en esta primera parte, porque sólo faltaban unas tres horas para caer la noche y el castillo tenía otras partes interesantes para fotos, que son las otras dos galerías que podéis ver también en la sección "Castle Bondage" a pie de este texto, publicadas aquí en nuestra web.