Estos establos antiguos está previsto tirarlos al suelo y reemplazarlos por otros equipamientos nuevos. La ganadería está siempre en constante evolución, y no paran de hacerse cambios y modificaciones. Antes, hace años, aquí había terneros pequeños, pero ahora ya sólo quedan estas cuatro paredes de cemento y esos cuatro hierros mal puestos. El resto ya está siendo reciclado.

Nosotros hemos decidido hacer algunas galerías fotográficas en este escenario antes de derrumbarlas y levantar nuevas estructuras. Este aspecto vacío también tiene sus encanto, y nos gusta este rincón para hacer suspensiones. Son perfectamente sólidos y seguros estos hierros. No se rompen, y aguantan grandes pesos. No hay ningún riesgo.

Decidimos hacer una suspensión con la modelo atada paralelo al suelo, atada por los tobillos, los muslos y ligeramente con el torso inclinada hacia abajo, para entrar sus brazos atados en la cavidad natural que se forma por la posición entre el cuerpo y los hierros. Usamos una mordaza de color negro, y comenzamos a hacer las fotos.

Es un bondage relativamente incómodo y duro porque no he colocado cuerdas en el cuerpo. Las cuerdas tiran de los brazos, y el cuerpo por la propia ley de la gravedad tiende a caer hacia abajo, y empuja por su propia naturaleza. Hay un forcejeo constante y sin descanso del cuerpo con las cuerdas que mantienen atada en suspensión a Thyffany Young, pero ella es una modelo maravillosa con mucha experiencia, y esto lo hace muy fácil.

La sesión duró en torno a quince minutos, y tuvimos la anécdota de las hormigas. Debajo de las piedras e hierbas que hay en la foto había un hormiguero. Yo arranqué de raíz unos manojos de hierbas muy altas por las lluvias que se ponían en medio del enfoque, y comenzaron a salir miles y miles de hormigas. Comenzaron a subirse por las cuerdas y por mis piernas, y nos pasamos cinco minutos sacudiendo las cuerdas para quitar las hormigas. Tuve que hacer el bondage desde el lado interno, encima del cemento, porque las hierbas era un ejército de miles y miles de hormigas.

Fue una anécdota divertida. No hay nada de qué preocuparse. Esto no es la mierda de la ciudad. Esto es rural. Es naturaleza.