Encontramos este rincón donde el escenario nos ofrecía dos contrastes muy diferenciados, a la derecha la plantación de olivos y a la izquierda estas cañas típicas de muchas zonas de Cataluña, frente a frente.

Quedaba un espacio neutral entre ambos, y fue en este espacio donde decidimos colocar a Alexia atada en un bondage de mucha cuerda, llenando sus piernas por tobillos, gemelos, rodillas, muslos y cadera, y subiendo más arriba las cuerdas, hasta por encima de los hombros. Los brazos a la espalda quedaban demasiado escondidos en muchos posados, y preferí la modelo atada con los brazos a los laterales, y las cuerdas apresando sus brazos contra el cuerpo. Es un sistema que ya he usado en otras ocasiones cuando quiero hacer tomas sin esconder los brazos.

En medio de todas esas tonalidades verdes, usamos cuerdas rojas y una vestimenta blanca. Los colores blancos suelen ser difíciles de trabajar porque reflejan la luz, también la de sol, pero en este caso nos fue de maravilla porque quería esa intensidad reluciente entre los tonos verdes.

Hay que ir siempre pensando en sesiones variadas. En bondage y con las cuerdas se pueden hacer decenas de miles de opciones. Todas son válidas. Sólo depende del gusto de las personas. Hay personas que prefieren una foto, una posición atada concreta, un tipo de cuerdas específica, etc. Yo siempre busco abarcar todas las opciones para todos los públicos.