Andando por la montaña nos encontramos con esta instalación, que casi siempre suelen tener relación con cañerías, pozos u otros conductos de agua que trascurren subterráneos por debajo del suelo, y que se pueden encontrar con muy diferentes diseños.

En este caso, son apenas cuatro elementos entre zarzales donde había unas arañas muy grandes con cuerpo de avispa, a rayas horizontales amarillas y negras. Había visto arañas de este tipo cuando era pequeño, pero ahora hace muchos años que no veía este tipo de araña. ¡Son para salir corriendo!. Desde esa zona de las arañas avispa no era aconsejable hacer fotos.

La modelo tampoco podía unir su cuerpo a los hierros. Una llave estaba llena de aceite industrial, y esta llave de la fotografía está oxidada, con una pintura que se pega a la piel sólo tocarla. No era higiénico y tampoco era seguro, y decidimos hacer las fotos con la modelo colocada entre los dos hierros. Sus brazos estaban atados a la espalda, empujados hacia atrás. Hicimos el mismo sistema con sus tobillos, su cintura y su rodilla derecha, para a continuación colocar cuerdas en dirección contraria, desde tobillos y desde la cintura, quedando así Alexia atada sin poder moverse ni hacia delante ni hacia detrás.

Fue una buena solución adaptados a las características del lugar.