Este año está siendo increíblemente lluvioso en nuestra clima, y la naturaleza ha llenado con sus colores verdes las ruinas de esta casa. Sólo quedan estas cuatro paredes. No hay interior del hogar. Están todas las plantas de la casa hundidas, y dentro es una muro infranqueable de pequeños árboles, zarzales y maleza de todo tipo, todos juntos y muy prensados.

Decidimos hacer la sesión enfrente de la casa, porque las hierbas han crecido mucho con las abundantes lluvias de estos últimos meses, y apenas unos metros atrás no dejarían ver el dibujo de las cuerdas, atadas alrededor de la modelo, con las piernas atadas en horizontal y en vertical, desde los tobillos hasta los hombros, tensas y firmes. Completamos el bondage con las manos atadas a la espalda, llena de cuerdas como si fuera un guante que casi alcanza sus codos, amordazada con una mordaza roja, y vestida con lencería militar sexy.

El espacio abierto permitía hacer fotos con muchos ángulos fotográficos, y la modelo también podía ofrecer un gran abanico de posados, atada de pie, atada en el suelo, arqueando su espalda, levantando las piernas, y decenas y decenas de otras opciones.

He elegido publicar las fotos con posados o aberturas de plano distintos, porque cada persona tiene sus propias preferencias. Algunas personas les gustan las fotos centradas en la modelo, y otras personas prefieren con paisaje. Hay todo tipo de gustos, y siempre buscamos la variedad.