Esta vez hemos hecho una sesión en la que se ve vacas en el escenario. Unos meses antes hicimos una sesión con terneros, pero esto son vacas, y más concretamente, vacas lecheras. Son diferentes, en su comportamiento, en su fuerza, y por lo tanto hay que variar los detalles de seguridad, y tenemos que adaptarlas según sea cada especie animal.

En el caso de las vacas, aquí no se puede dejar morder el pelo, tal como hicimos con los terneros. Las vacas empujan muy fuerte y arrastran, y podrían tirar a la modelo al suelo. La lengua de la vaca es muy grande y muy rugosa, muy áspera, y sus lametazos hacen daño. Son dolorosos, e incluso en personas sensibles puede provocarle heridas en la piel.

Todos estos detalles y muchos otros los conozco desde pequeño, y por lo tanto adaptamos perfecto las fotos a cada tipo de animal.

Otro detalle importante es no tocar bajo ningún concepto el fino alambre que podéis apreciar en las fotos. Delimita el espacio donde descansan las vacas, donde cagan, donde mean, pero este alambre esta electrificado. Está conectado a la corriente alterna, y sus descargas eléctricas son fuertes. Se notan mucho, y por eso no tocar estos alambres. Puede ocurrir que, en ocasiones, estos alambres están desconectados por avería u otras razones, pero en líneas generales la gran mayoría son eléctricos.

Teniendo en cuenta estos puntos imprescindibles, se puede hacer perfectas las fotos. Las vacas no tocan el alambre. Ya lo saben. Esto demuestra que a veces el ser humano es más tonto que las vacas. Yo lo pienso seguro y convencido desde mi infancia.

Quedó una bonita sesión, atrevida, distinta y exótica, cumpliendo con el nombre de la website.