Este pajar me gusta mucho sobre todo por las grandes columnas que tiene en su parte frontal. Las balas de paja están muy apiladas, y geniales en la toma fotográfica general, con las columnas a ambos lados. Yo la encuentro bonita.

El pajar es muy grande. Los pajares suelen ser muy grandes, porque almacenan gran cantidad de comida todo el año para los animales. Se cosecha en determinadas épocas, julio o agosto en este clima y según las lluvias y la calor, y allí se queda todo el año.

Hay gente que es alérgica a la paja. Este es un detalle importante. Yo he visto reacciones de todo tipo en las personas. Hay gente que le lloran los ojos, hay gente que estornuda, hay gente que le cuesta respirar, y hay mucha gente que le salen sarpullidos y hurticarias y picores como reacción más habitual. También hay gente que se le puede poner la piel con un tono algo amoratado y lila, si tiene calor la persona y hace calor. No sé por qué pasa. No soy médico, pero sé que le pasa a mucha gente. Lo he visto desde mi infancia siempre. Los pajares son lugares calientes por lo general.

Además, hay que tener en cuenta que el sol da de lleno a la paja, y puede crear iluminaciones muy intensas. No refleja, pero sí crea unos tonos brillantes muy iluminados. Me encantan estos tonos, y siempre busco en las fotos que salgan bien intensos y con mucho brillo. Me gusta así. Esto es cuestión de gustos. Hay gente que le gusta la foto en blanco y negro, pero yo la detesto, y no creo que blanco y negro sea artístico. Los gustos en fotografía son siempre personales.

Thyffany se colocó tumbada sobre una bala de paja, en el centro del pajar. Estaba atada con los brazos bien pegados a la espalda, por los codos y las muñecas. Añadí cuerdas con sus tobillos atados, tensé para hacer un hogtied firme, e hicimos las fotos sin mordaza. Sale sonriente, tranquila y cómoda, porque en verdad esta posición es cómoda y fácil de aguantar. Es una modelo con una experiencia y un nivel impresionante, pero estas sesiones no son complicadas. Son divertidas.