¡Es barro! ¡Es barro! ¡Que nadie vea cosas raras! Es el barro que se forma por la lluvia, y además nos contó Alexia que le había ido maravilloso el barro, porque le había curado a una velocidad vertiginosa una herida en su piel, pero no os vamos a hablar de estos detalles, que después la gente le salen mil locuras de la cabeza. Estos detalles del barro son personales entre Alexia y yo.

Os contaremos, eso sí, que ha sido una sesión genial, con Alexia que es una modelo extraordinaria, en unas fotos increíblemente divertidas. La dificultad fue atar a la modelo en el barro, porque el barro de estas características resbala. ¡Y mucho! Por lo tanto, por seguridad, teníamos que atar a la modelo tumbada en el suelo, y éramos nosotros los que resbalábamos. Fue muy divertido.

Teníamos que buscar el barro impregnado en su piel, y este tipo de barro se adhiere con mucha facilidad. Sus propiedades, junto con el agua del charco todavía resistente de las lluvias en días pasados, le daba un fantástico brillo natural a la piel de Alexia.

Alexia esta atada sobre el barro con un fácil hogtied que ya hemos reproducido en otras sesiones. Son unas ataduras muy buenas para esta sesión concreta. Encajan perfectamente en la expresión artística, sensual o erótica, de la foto. El adjetivo depende de los conceptos de las personas que la miran.

Os explicaremos como anécdota que la cuerda usada para este hogtied hemos tardado cinco días en poder limpiarla completamente y volver a ser blanca. No importa. Tenemos centenares de metros de cuerdas.

Por si alguien quiere saber cómo terminó Alexia, se puso media hora a tomar el sol, por encima de los veinte grados, con el barro en su cuerpo. Decía que era como un masaje, suave y relajante. Se limpió sin problemas, y con muchas ganas de repetir, preguntando en qué otros lugares hay más barro de estas características.